El Groove académico de Prince

Por Omar Valencia

Sugerencia del autor: Para la lectura de este artículo se recomienda escuchar las rolas aquí citadas.

El pasado 30 de julio se publicó el álbum Welcome 2 America de Prince con grabaciones que se hicieron en el año 2010. En una semana he tenido la oportunidad de escucharlo completo varias veces, básicamente, por dos razones: me gustó y porque algunas líneas de bajo me parece que tocan conceptos fundamentales al momento de construir un groove potente y pegadizo. 

Quienes se encargaron de grabar los bajos en este disco póstumo fueron el mismo Prince y una jovencísima Tal Wilkenfeld, quien no deja de sorprenderme tanto por su trabajo solista como por la cantidad de músicos extraordinarios con los que ha tocado, entre los que encontramos nombres de gran talla como Herbie Hancock, Lee Ritenour o Macy Gray.

Pero volvamos al groove y definámoslo con las palabras de Geoffrey Whitall como la “sensación de movimiento del pulso utilizada para generar la tensión propia de un estilo o pieza. Esto ocurre cuando las sensaciones dentro del pulso no son las esperadas (la traducción de la cita no es mía, sino de mi amigo Jason que la usó para su tesis de licenciatura en la Facultad de Música)” (1).

Este efecto de movimiento se logra gracias a las herramientas de composición o interpretación como la síncopa, que es un “sonido articulado sobre un tiempo débil o sobre la parte débil de un tiempo y prolongado sobre un tiempo fuerte” (2) o el contratiempo, que es un sonido articulado sobre un tiempo débil, pero que no se prolonga hasta un tiempo fuerte. En la canción que le da título al disco podemos escuchar y entender la diferencia entre ambos conceptos, al mismo tiempo que se establece un groove… ¡Y todo gracias al bajo! 

Aquí vemos señalado en morado (no podía ser de otro color) un sonido a contratiempo sobre la parte débil del segundo pulso del compás, mientras que con la flechita roja identificamos un sonido en el cuarto tiempo del compás y que se extiende por todo el siguiente. 

Esta síncopa se vuelve muy protagónica durante toda la primera parte de la canción pues está tan claramente acentuada que nuestro oído ya la está escuchando desde antes de que suene, lo cual cobrará especial relevancia en el coro.

Aquí notamos que el bajo está tocando la misma figura rítmica y melódica de antes, pero sin el compás de silencio y, sobre todo, sin la síncopa que nuestro oído no sólo ya estaba acostumbrado a escuchar sino que la pide, esto va generando una tensión que no se resuelve hasta que vuelve a aparecer la dichosa síncopa hacia el final del coro. Entonces, si recordamos la definición que hizo el bueno de Geoffrey veremos que Tal Wilkenfeld logró establecer con pocas notas un groove muy efectivo gracias a la aplicación de las herramientas de síncopa, contratiempo y silencio.

Una línea de bajo que explota los mismos elementos con resultados similares es la de la canción “Redbone” de Childish Gambino y Ludwig Göransson, que sin duda merecería otro texto aparte por lo bien construida que está.

En la rola “Born 2 die volvemos a encontrar los mismos conceptos que en “Welcome 2 America pero empleados de otra manera o mejor dicho: introducidos de otra manera. Para lo cual la bajista se valió de un recurso técnico llamado nota fantasma que es tocar una cuerda de forma silenciada para lograr un efecto percusivo.

En la transcripción reconoceremos las notas fantasmas porque están escritas con una “x” y una vez que las tenemos visualizadas notaremos que a todas las síncopas y contratiempos les antecede una de ellas. Asimismo, veremos que en el primer compás sólo se acentúa el tercer pulso que es el segundo tiempo más fuerte (morado); sin embargo, toda esta inestabilidad se soluciona con una clara y contundente nota en el primer tiempo del segundo compás, que es el tiempo fuerte (rojo). 

Algo similar en sentido opuesto ocurre en la sección que, a falta de mejor nombre, he identificado como “puente”, donde el primer tiempo del primer compás está acentuado y en menor medida el tiempo tres con su síncopa que identificamos con una ligadura. Lo interesante es que en el segundo compás no vemos acentos en ningún tiempo fuerte, al contrario. Además de las tres notas fantasmas consecutivas que le dan a esta parte una riqueza sonora muy rítmica.

Esta alternancia de acentos entre tiempos débiles y fuertes más el aporte de las notas fantasmas hacen que esta línea de bajo sea muy compleja, porque aparecen sonidos donde nos los esperamos o desaparecen donde sí los esperamos.

El funk y el soul están llenos bajos donde se alternan los acentos o se introducen síncopas con notas fantasmas. El bajista que mejor consigue esto, desde mi punto de vista, es mi ídolo máximo: Stuart Zender; y, si bien en toda su obra podemos apreciar estos recursos, creo que en las rolas “Too young to dieo “Space cowboypuede ser más fácil notarlos.

Y como esto ya se está haciendo largo, quisiera terminar con la canción “1010” que se vale de la anacrusa para moverse en el tiempo; este recurso es la aparición de una “nota o notas iniciales de una frase musical que preceden al tiempo fuerte o acentuado” (3). Si bien en “Born 2 die” ya nos habíamos encontrado con este fenómeno, creo que en “1010” es más claro.

Aquí vemos que en los tiempos 4 de cada dos compases empieza la frase musical que ha de acentuarse hasta el tiempo 1 del siguiente compás. El uso de la anacrusa de manera tan reiterada hace que tengamos la sensación de que la rola está desplazada en el tiempo, pero al ser una inestabilidad constante (valga el oxímoron) nuestro oído se acostumbra, lo disfruta y hasta baila.

En el álbum Welcome 2 America encontramos a un Prince que parece del pasado, porque apela a las grandes herramientas con las que se construyó el funk en los tiempos de Parliament, Gil Scott Heron o James Brown. Un disco como éste quizá sólo pueda hacerlo algún estudioso del género o alguien que ha vivido en primera persona cómo fue que el blues, r&b, soul o funk se fueron transformando e incorporando a la música que domina la mayoría de las listas de popularidad. Y ese artista es y será el eterno e inconmensurable Prince Rogers Nelson.

Referencias:

1 Whittall, G. (2015, Septiembre). Groove. https://doi.org/10.1093/gmo/9781561592630.article.A2284508

2 Danhauser, A. (1872). Teoría de la música. Ricordi.

3 Latham A. (2008). Diccionario enciclopédico de la música. Fondo de Cultura Económica.

Omar Valencia (Tijuana, 1988). Bajista apasionado de las notas graves, los comics y el skate. Actualmente lleva su proyecto Enxo FNK, miembro del ensamble de jazz Sintagma y bajista de la cantante Amelia Vega.

instagram.com/enxo.fnk/

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