A veces nos habitan

Desde pequeña he oído a los demás hablar del mañana con la naturalidad del que posee algo de dinero y tiene la certeza de que le alcanza bastante bien para ir y comprar algo en la tienda, pero lo único cierto es que el mañana no es más que una representación de nuestra necesidad por permanecer en el mundo, de la constante negación de ser algo menos de lo que somos hoy.