El Brujo

Por Rubén Aguirre Peregrino Tan pronto se abrieron las puertas de la línea 1 del metro allá por 1969, entraba, junto a miles de  azorados mexicanos, Miguel Mata Morales “El Brujo”; 16 años tenía en la tierra en ese entonces. Guitarra en funda, voz precisa y destemplada, se subió en Zaragoza y en Moctezuma las…

El símil más pendejo que he oído

Por Fernando Cervantes Radzekov A Rigo La mujer es como una pelota de basquetbol. Muchos son los parecidos: su perfecta forma circular; la rugosidad agradable al tacto; el deslumbrante color naranja que irradian. Pero lo que más encanta de ambas son las delicadas líneas negras que dividen su cuerpo: sensualmente curvas, eróticamente estrechas. No obstante,…

El jazz del Cadejo

Por Sady Colin A Milton W. Dicen que si se te aparece es malo, yo no lo creo; todo lo hice por recuperar a mi chavito. Él sí me dolió. Total, las viejas van y vienen, pero los hijos… los hijos son otro pedo. Y así como me ves, ahorita puedo enrollar el churro sin…

El deseo de Inés

Por Mary Jose Ocampo Veo tu mirada de impaciencia, muerdes tu labio inferior reprimiendo tus impulsos. No te reprimas; por el contrario, hazme el amor con fuerza, no me dejes ir. Muéstrame tu cuello y su nacimiento para besarlo en incontables caricias. Desviste tu pecho y busca su piel, pues, virginal o no, se entrega…

Ela

Por Ángel Soto H. El cuerpo desnudo de Marcel aplasta a Ana Laura con sus jadeos insoportables y ajenos. Ella, recostada con los ojos cerrados permite que él la penetre de forma salvaje, no le da respiro. A Marcel no le importa nada más que satisfacer su propio placer. El cuarto se pierde en una…

Globos

Por Rozatl Salí de la tienda con seis bolsas de globos. Seiscientos globos en total; serán suficientes para esta semana. Al llegar a mi casa dejé que la emoción aumentara, me gusta sentirla. Empecé con mi ritual de todos los días. Abrí una bolsa de globos y los tiré en el piso, me senté y…

Remedio para los bebedores de meñique parado

Por Thania Aguilar Tres años antes de que terminara la década de los noventa, una voz robotizada se encargaba de describir la vida adulta: todo consistía en comer bien —renunciar a las cenas de microondas y a las grasas saturadas—, dormir bien —sin pesadillas—; en ser más sano, más feliz, más productivo. Era la descripción…

Y cuando despertó, la Cineteca seguía ahí

Por Cocha Apache Y cuando despertó, la Cineteca seguía ahí Y entonces vomitó ahí en medio de todos, a la mitad del pasillo, justo enfrente de la fuente de sodas. Parte de sus jugos gástricos rebotaron contra el suelo y fueron a caer encima de mocasines, tennis y el pie desnudo de una chica que…

Carta a Sirius Kepler

Por Lilum Escucha, amigo al que amo, no sabrás de la incertidumbre que padeceré cuando termine las líneas de esta carta, porque no sé cuándo las leerás ni si llegarán hasta ti. Batuta del destino. Te confieso, a ti que vives tan libre y despojado de aprensiones y gravedades, que he decidido cerrar mis ojos…

Los amantes de Latmos

Por Carlos Castro Castillo Habes somnum imaginem mortis eamque cotidie induis. Cic., Tusc., I, XXXVIII, 92. Hospital Latmos, 4 p.m. —¿Familiares del señor Endimión?— gritó una enfermera desde la entrada de terapia intensiva. Una bella joven se levantó al instante. —¡Soy yo!—, anunció mientras se acercaba a la enfermera. —Dígame, ¿cómo se encuentra Endimión?— preguntó…

Nada, casi nada

Por Marco Julio Robles Al principio no le di importancia al hecho de que los fines de semana se marchara temprano y volviera muy tarde; pero después, terminó por preocuparme. En la frontera abundan los vivales, los que no buscan trabajo sino dinero, y a lo grande. Y Rosario, si uno la sabía tratar, era…

Moscas

Por Angel Soto H. 1 ―¡Se lo están comiendo las moscas! ―¿A quién? ―¡A Anastasio! ¿A quién va ser? ―¿Lo viste? ―¿Cómo lo voy a ver? ¡Oí a la vieja gritar! Agapito salió detrás del pequeño Celso. La idea de que las moscas llegaran una vez más como símbolo de la muerte lo emocionaba, él…