Por Thania Aguilar Tres años antes de que terminara la década de los noventa, una voz robotizada se encargaba de describir la vida adulta: todo consistía en comer bien —renunciar a las cenas de microondas y a las grasas saturadas—, dormir bien —sin pesadillas—; en ser más sano, más feliz, más productivo. Era la descripción…
