La tierra de hielo

Por J.C. Guinto La luz del faro penetraba entre nubes espesas, oscuras, que cubrían un mar picado. El viento arreciaba, ululante. La gente se juntaba en grupos al interior de un café. Si no traías puesta la ropa adecuada, el frío podía ser mortal. Me encontraba en Garður, en la península de Reykjanes, a 40…