Cristal oscuro

Por Cielo Dafne Vargas Meza

Tuve el nombre de Dios en mi boca

tuve el nombre de Dios en mi boca, luego le traicioné.

Sentí mis pasos estancarse en la tierra, luego resbalé. 

Pedí perdón cuarenta y dos veces.

Miento, fui indolente, disfruté de aquel placer

luego, ¡luego! fui presa de mis reveses.

Poco a poco me dejé de pertenecer.

Cuarenta y dos veces con el perdón enredado en la mano.

Fui error de Dios, mientras daba la vuelta a mis finales felices

Dios, el nombre en vano que tuve en mi boca. 

Postergué una y otra vez aquel adiós. 

Accedí a esas manos, luego al calor, luego al desastre. 

Me envolví en palabras 

fui parte de un discurso, idealizada. 

Cuento fantástico, lleno de estampas. 

Construí un mundo para dos, solo pensaba en ello

Fui tu ahogo en noches saladas

Te visité desnuda en nuestros peores insomnios

Mi piel arrastré en los días solitarios,

días que fueron tu bendición.

Cuarenta y dos excusas desde aquel tres de febrero

Nos veremos en el final amargo de otro adiós. 

Saliste de aquella puerta,

una parte de mi murió.

Ahora sé que: fueron cuarenta y dos horas perdidas.

Tomaste los labios de mi boca e hiciste con ellos lo que quisiste

dejé de pronunciar mis propias palabras.

Tuve una batalla en mi mente de la que no podía hablar.

Cuando quise correr, mis pies me fallaron.

Fui mujer de nadie, luego de todos.

Pertenecí a todos y ningún lugar.

Quise construir un mundo en tu pecho.

Tuve el nombre de Dios en mi boca.

Dios lloró, luego ¡luego! me abandonó.

Fui tan salvaje y tan tranquila como un tornado.

Con fuego en el pecho me empujé al desastre 

lanzaba un rezo al cielo, me dejaba ir pronto.

Mentía mientras mojaba mis labios con fluidos, luego con vino

aún brillaba mientras mordía polvo.

Amaba la emoción de la adrenalina

Fui fuego danzante en la oscuridad. 

El mundo construido en tu pecho fue derrotado

Desde las cuarenta y dos excusas de aquel tres de febrero. 

En la enfermedad,

estuve en vida de nuevo.

Una vez más con el nombre de Dios en mi boca

Fui hoja al viento.

Foto: Stefano Zocca en Unsplash

Cielo Dafne Vargas Meza (CDMX, 1995). Egresada de la licenciatura de Derecho en la UAM. Forma parte de la antología de minificciones, homenaje a David Bowie El fulgor de la Estrella Negra, ha publicado poesía en  las revista de arte y literatura Monolito, Liebre de Fuego y Por Escrito, forma parte de la cuarta edición de Poesía en la Piel.

Twitter: @Linkera42

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